Todo lo que podía salir mal, salió mal. Es una buena forma de resumir lo que pasaron los más de 830.000 peruanos que el domingo debieron cumplir con su deber cívico como miembros de mesa durante las elecciones generales 2026."Yo llegué a las 5:55a.m.a la Universidad Católica y cuando me acerqué a mi mesa noté que la numeración de las aulas no coincidía con lo que la ONPE nos había compartido através del portal para miembros de mesa",relató a El Comercio Renato Blácido, residente de San Miguel, que había salido sorteado como sexto suplente.Personal de la ONPE le indicó que la numeración había sido modificada a última hora, por lo que su aula se encontraba en otro pabellón, "eso terminó generando desorden también para los electores", señaló."En mi mesa terminamos de contar poco más de la medianoche. Pero cuando nos retiramos, aún veíamos que varias mesas faltaban por terminar. Afortunadamente nos organizamos bien entre los tresmiembros y pudimos avanzar a buen ritmo", comentó Blácido.