Caos, desorden, confusión, malestar, desesperación e incertidumbre. Ese fue el escenario que marcó la jornada de votación de ayer. Las elecciones más complejas de la historia lo fueron aún más por la improvisación e ineptitud, que dejaron a más de 52.000 ciudadanos sin ejercer su derecho al voto. Para estos, el acto electoral continuará hoy.Reportes de que no había llegado el material electoral a distintos puntos de Lima se fueron conociendo e incrementando con el transcurrir de las horas, desnudando un problema logístico que puso los reflectores en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Una situación que afectó a todos los actores de la jornada: miembros de mesa, ciudadanos y también personeros de las agrupaciones políticas. El problema se concentró en Lima, mientras que en regiones la jornada se desarrolló sin contratiempos.Que el problema se haya registrado esencialmente en la capital responde a que, en la distribución del material electoral que realiza la ONPE, primero se dirige hacia el exterior -a través de la cancillería-, luego al interior del país, y en el caso de Lima y Callao el despliegue empezó el viernes por la noche desde los almacenes de Lurín.