El robo de oro de origen incierto se ha convertido en moneda corriente. Las víctimas de los atracos no suelen declarar la procedencia del metal dorado que les fue arrebatado por bandas de ladrones. Como se ha informado, el 22 de marzo de este año, una organización criminal asaltó a dos taxistas que transportaban ocho kilos de metal aurífero, en el tramo de la Costa Verde que corresponde al distrito de San Miguel, y hasta ahora los propietarios no se han presentado. Se presume que el cargamento pertenecería a la familia minera Cueva Yaya. Ahora se ha registrado un caso muy similar, en las instalaciones de un sauna de la avenida La Marina, en el mismo distrito de San Miguel.(Edición domingo).