EL JUEGO ES EL CONGRESO
12 de abril de 2026

Por Diego Macera, director del Instituto Peruano de Economía (IPE)."¿Ya decidiste por quién vas a votar?" es la pregunta que más hemos escuchado durante la última semana. Inferimos que a nuestro interlocutor le interesa saber, evidentemente, nuestro voto presidencial. Es normal. La campaña para jefe del Estado consume casi todo el oxígeno político y la capacidad de atención de la población. En un ciclo electoral al que, además, a juzgar por las encuestas, mucha gente no le prestó demasiada atención hasta los últimos días, era mucho pedir que se mirara más allá.Pero ese error puede ser mayúsculo. Como sabemos, hoy elegimos no solo a los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta, sino a todas las cámaras de diputados y de senadores. Y si la historia política de la última década fuera una amable guía, probablemente nos susurraría que tomemos con mayor seriedad el voto por el Congreso bicameral que el voto presidencial.Habría, sí, algunos motivos para matizar su consejo. Uno de ellos es que -a partir de la reinstauración del Senado- la vacancia presidencial por "incapacidad moral permanente" tiene un doble filtro. Debe ser aprobada por mayorías calificadas de al menos dos tercios en ambas cámaras. Esos son 87 diputados y ahora, además, 40 senadores. Es decir, todavía es posible vacar al presidente usando pura fuerza política en el Congreso -como se ha hecho antes-, pero ya no será tan simple. Apenas 21 senadores podrían bloquear cualquier intento de remoción presidencial, caprichoso o no. La protección adicional le da más peso al presidente.(Edición domingo).