El incremento sostenido del precio de los combustibles, impulsado por factores internacionales, podría escalar más allá del ámbito económico y derivar en un problema social en el Perú. Así lo advierte Pedro Gamio, exviceministro de Energía, quien señala que el encarecimiento del diésel, GLP y gasolinas no solo afecta la inflación, sino que también puede generar un creciente malestar ciudadano.