DETENER A LAS ECONOMÍAS CRIMINALES
8 de abril de 2026

Quedan cuatro días para las elecciones y los ciudadanos pueden aún revisar las posturas de sus candidatos sobre los temas trascendentales para el país.Uno de estos temas es el crimen organizado y otro, la minería ilegal, aunque ambos están muy ligados. El crimen organizado comprende a las bandas de narcotraficantes, asaltantes y extorsionadores que asolan las principales ciudades del país desde hace años, como aquellas que amenazan o asesinan a comerciantes y transportistas de toda escala.Pero sin pretender minimizar a estos delincuentes, los dineros, la destrucción y la violencia depredadora que desata la minería ilegal -en buena cuenta solo otra modalidad, más especializada, del crimen organizado- sobrepasa cualquier cálculo. Y el daño que le hace al país es de una magnitud igualmente enorme, si consideramos la cantidad de delitos que arrastran sus actividades: contaminación de ríos y bosques, corrupción de funcionarios, trata de personas, sicariato y una larga lista de fechorías afines. De ahí que en el estudio sobre ‘Percepción hacia la minería ilegal’, elaborado por Ipsos para el colectivo País Seguro (PAS), el 73% de encuestados considere "muy importante" que el candidato o candidata por quien se vote en las próximas elecciones presidenciales tenga una postura firme y un plan para combatir el avance de estas economías ilegales.No solo eso. Los peruanos son muy conscientes de que el poder de esta minería está enquistado en la economía, la sociedad y la política peruana: el 86% está de acuerdo en que se trata de un delito; el 83% considera que es perjudicial para el país, y el 80% señala que ha influido en autoridades del Congreso y de los gobiernos regionales.Asimismo, el 78% considera que la minería ilegal financia redes de crimen organizado y el 72% está de acuerdo en que representa una amenaza para sus familias y para sí mismos.