El Índice Global del Hambre 2025 (GHI por sus siglas en inglés) revela un diagnóstico alarmante para el Perú porque ha retrocedido a niveles similares a los registrados a inicios de la década pasada (2010).En el índice, presentado por la red Alliance2015 conformada en el Perú por la Fundación Ayuda en Acción, HELVETAS Swiss Intercooperation y Welthungerhilfe, Perú tiene 18.8 puntos. El informe advierte que el hambre en Perú no es por falta de alimentos, sino a problemas estructurales de pobreza, exclusión y acceso, pues, a pesar de una producción suficiente, persisten fallas en la distribución y en las condiciones para una alimentación adecuada."El deterioro responde a una combinación de factores, entre ellos las fuertes presiones inflacionarias de 2022, la recesión económica de 2023 y la persistente inestabilidad política, social y ambiental de los últimos años. Todo ha derivado en una crisis no solo económica y social, sino también alimentaria", precisó Alliance2015.Indicó que al cierre de 2024, ocho departamentos -principalmente de la sierra- están en situación grave de hambre: Pasco, Huancavelica, Loreto, Arequipa, La Libertad, Cajamarca, Puno y Huánuco. Además, 16 presentan niveles moderados, mientras que solo Ica registra un nivel bajo de hambre. Sin embargo, regiones como San Martín, Madre de Dios, Moquegua, Lima, Junín, Tacna, Tumbes, La Libertad, Arequipa, Loreto y la Provincia Constitucional del Callao han perdido más de una década de avances en la lucha contra el hambre.