La gestión de Rafael López Aliaga al frente de la Municipalidad de Lima no solo será recordada por los millonarios gastos que provocó al Estado al perder arbitrajes por US$200 millones, y pagar sin reparos casi S/100 millones a un estudio de abogados extranjero, sino también porque incrementó en ocho veces los desembolsos por contratos directos. Perú21 cruzó los registros del OSCE y constató que durante el mandato de López Aliaga, iniciado en 2023, y el de su sucesor Renzo Reggiardo, a quien le dejó el puesto en octubre de 2025 para postular a la presidencia, la comuna concentró S/802 millones en este tipo de contratos que deberían ser excepcionales. Esa cifra es significativamente superior a los S/105 millones que realizó, bajo el mismo concepto, su antecesor en el cargo Jorge Muñoz. Las contrataciones directas son conocidas como contratos no competitivos, y son avaladas por el artículo 55 de la Ley N.o 32069, Ley de Contrataciones Públicas, para evitar el concurso público siempre y cuando se cumplan requisitos específicos.