EL ROSTRO LABORAL DE LAS ELECCIONES
1 de abril de 2026

Por Jorge Toyama Miyagusuku, socio de Vinatea & Toyama.Imaginemos un edificio de dieciocho pisos donde solo seis tienen columnas de concreto. Los otros doce se sostienen con alambre, buena voluntad y la esperanza de que no tiemble. Ese edificio es el mercado laboral peruano, los dieciocho millones de trabajadores. Un país donde siete de cada diez trabajadores operan en la informalidad no tiene el lujo de elegir a su próximo presidente por simpatía o promesas. Solo uno de cada cinco peruanos cuenta con una cobertura de protección social completa (salud, pensión y protección frente al desempleo). El subempleo por ingresos afecta a cerca del 40% de los ocupados y más de 4 millones de jóvenes enfrentan tasas de desempleo que duplican el promedio nacional. No estamos ante una grieta en la pared que se tapa con masilla electoral cada cinco años; estamos ante una falla geológica que atraviesa todo el país y que se profundiza en cada elección.Ante la magnitud de los desafíos, se esperaba que los partidos presenten propuestas laborales técnicamente sustentadas y políticamente valientes.Lamentablemente, la evidencia indica lo contrario. Un reciente estudio de Horizonte Laboral, basado en la revisión sistemática de los planes de gobierno registrados ante el Jurado Nacional de Elecciones, revela un hallazgo contundente: ninguno de los partidos aborda de manera directa los problemas estructurales que explican la informalidad masiva del país.

  • [Gestión,Pág. 10]
  • /