Si durante la reciente crisis en la capital no hubo apagones derivados de la caída total en la producción térmica fue por el respaldo que recibió a través del sistema de transmisión en alta tensión, que opera el COES.Así lo refirió César Butrón, presidente de dicho comité. Explicó que, ante la ausencia total de generación en Lima (donde se concentran las plantas de generación térmica), se pudo traer la energía que se genera en otras partes del territorio nacional, a través de las redes que han reforzado el sistema de transmisión en alta tensión.No obstante, Butrón refirió que, más allá de la planificación del sistema de transmisión, ahora un reto complejo de resolver es avanzar en la planificación de otros segmentos del sector, como el de generación, pero también del sistema energético del país en general, incluido el de hidrocarburos.Así, remarcó que la labor del Estado es generar los incentivos o mecanismos para atraer otros tipos de inversiones, como en hidroeléctricas o la redundancia en líneas de transmisión o del sistema de transporte del gas natural, porque por sí sólo, el mercado no va a invertir en ello.