Por Jhordan Vásquez Loayza, estudiante de Ingeniería Mecánica.La minería peruana opera en un entorno marcado por brechas institucionales que restringen su desarrollo como sector estratégico. En un contexto global donde los minerales son críticos para la transición energética, el principal desafío del Perú no radica en la ausencia de reservas o inversión, sino en la capacidad del Estado para regular y planificar el desarrollo del sector con una visión de largo plazo. La fragilidad de los criterios regulatorios, junto con procedimientos administrativos enrevesados, introduce incertidumbre en la evaluación y ejecución de proyectos. La consistencia técnica de las decisiones debería sustentarse en criterios profesionales y no en enfoques políticos. (Edición sábado).