La infraestructura es un factor clave para elcrecimiento.Sin embargo,en el Perú persisten enormes brechas en cobertura, calidad y sostenibilidad, con marcadas desigualdades territoriales. Cerrarlas exige un esfuerzo sostenido, en el que el principal problema no es el monto invertido, sino la baja eficiencia del gasto.En el contexto actual, con la estabilidad fiscal seriamente comprometida por medidas populistas e irresponsables, resulta fundamental entender cómo se financiarán muchos de los megaproyectos anunciados en la campaña en curso. Desde Videnza Instituto, nuestras propuestas de política 2026-2031 en infraestructura plantean medidas concretas en los ejes de financiamiento sostenible y mejor priorización del gasto, reforma del sistema nacional de inversión pública y fortalecimiento de las obras por impuestos (OxI) y de modalidades alternativas.Sobre dichos ejes, analizamos los enfoques, las fortalezas y debilidades de los planes de gobierno de los partidos que, según los resultados de la última encuesta de Datum publicada en El Comercio el domingo 22 de marzo, se ubican entre los cinco primeros.Si bien la mayoría de los planes de gobierno analizados declaran su compromiso con el respeto a las reglas fiscales y la sostenibilidad de las finanzas públicas, este discurso no siempre se condice con los megaproyectos de infraestructura propuestos, y menos aún con los anuncios de campaña.