El robo de lingotes de oro a dos vehículos en la Costa Verde, a la altura de San Miguel, ha llamado la atención de las autoridades por lo bien planeado que se ejecutó el asalto y por ciertas circunstancias alrededor de las víctimas.El Comercio pudo conocer que, hasta el momento, el propietario de las barras de oro no ha denunciado elatraco,porloquenohapodidoser identificado. Los choferes de los automóviles interceptados señalaron que fueron contactados y contratados el sábado a través de WhatsApp por un hombre de nombre José, pero no dieron su apellido.Según esas versiones, ellos recogieron la mercadería la mañana del domingo en una calle del distrito de Miraflores para llevarlo hasta un almacén del Callao. El cargamento fue distribuido en tres unidades, mientras que un cuarto vehículo realizaría la labor de escolta.Sin embargo, los ocupantes del vehículo que vigilaría el desplazamiento de los taxis no reaccionaron cuando se inició el asalto armado, por ello, los agentes policiales sospechan que los conductores fueron `centrados" para ser interceptados.