El presidente José María Balcázar ha pedido estabilidad para el país, pero parece que él es el primero en poner obstáculos. No hay discurso que resista cuando los actos caminan en sentido contrario. Primero anunció como jefe del Gabinete a Hernando de Soto, luego lo descartó sin avisarle, después nombró a Denisse Miralles y en la víspera de su visita al Congreso para solicitar el voto de confianza ella renunció y él parecía no estar enterado. Ayer publicamos una entrevista con Balcázar a propósito de su segundo equipo ministerial en apenas 21 días y sus respuestas nos han dejado preocupados.Las razones detrás de la caída de Miralles seguramente tuvieron que ver con la negativa que recibiría en el hemiciclo. Para el presidente, sin embargo, su salida no fue por cálculos políticos, sino porque el gobierno tiene que "avanzar más en este asunto de la seguridad". "Ella [Miralles] se maneja muy bien en la parte financiera y económica, pero en el campo de la seguridad ciudadana, como yo mismo, no puedo tener una opinión certera para decir cómo se acaba", ha dicho. La pregunta, como es obvio, se cae de madura. Si Miralles no era, a su juicio, la persona indicada para liderar el Gabinete en momentos en los que el país atraviesa una ola de criminalidad, ¿por qué la eligió entonces en primer lugar? Hasta donde sabemos, la situación de inseguridad en el Perú es tan crítica hoy como lo era hace 20 días, cuando designó a Miralles.(Edición sábado).