Por Pedro Pablo Kuczynski, expresidente de la República.El gas natural ha estado en las noticias por la ruptura del gasoducto a unos 50 km al sur de Camisea, su punto de origen. Hasta ahora no hay explicaciones para el público de lo que ha pasado. Pero se saben algunas cosas: no se ha roto el tubo de gas, sino el tubo de líquidos, que es paralelo al gasoducto. Esto ya ocurrió una vez hace más de 20 años, cuando el tubo empezó a funcionar. En ese caso hubo una fuga del tubo de líquidos que se mezcló con la cocina de leña de un poblador en esta remota zona del Perú: el tubo explotó y murió una persona.Empecemos entendiendo qué es el gas de Camisea. Es un gas llamado "húmedo", porque contiene un alto porcentaje de líquidos combustibles parecidos a la gasolina. En la planta de Camisea se separa el gas "seco" del "húmedo": el primero va por el gasoducto hasta la costa y el segundo va a la planta que tiene Pluspetrol en Pisco, donde se produce el gas licuado de petróleo (GLP), parecido a una gasolina evaporada, que luego se distribuye principalmente en balones, la forma más popular de usar este combustible.Se han dicho muchas cosas sobre el futuro del gas. El hecho central es que estamos consumiendo las reservas de gas y que los sucesivos gobiernos de los últimos años no han promovido una mayor exploración, la cual es esencial para mantener un nivel prudente de reservas. Se necesita un cambio radical en la política energética para promover la exploración y el desarrollo del potencial del gas, que ocupa una amplia faja geológica que va desde el sur de Ucayali hasta la frontera de Madre de Dios con Brasil. Pero estas posibles reservas no están conectadas a ningún ducto y, por consiguiente, mientras no haya descubrimientos exploratorios, no se contabilizan como reservas.Se dice, periodísticamente, que las regalías que paga el gas al Gobierno son insuficientes, pero el porcentaje de regalías que resultó de la licitación del año 2000 es de 38%, una de las regalías más altas del mundo. Las compañías pagan todos los costos, incluida la regalía, antes incluso de haber generado utilidades.