La espiral bélica en el Medio Oriente está poniendo bajo presión a la economía mundial y empieza a descarrilar los procesos de desinflación que emprendieron la mayoría de países en los últimos dos años.La escalada del conflicto ubica ahora al petróleo Brent por encima de la línea roja de los US$ 100, una cotización fuera de todo pronóstico hasta el mes pasado, que se consolida conforme la crisis se extiende y echa por tierra la expectativa que tenía buena parte del mercado: una guerra de corta duración, incluso de solo una semana.La cruenta realidad -3,000 víctimas ya- desborda los estimados a medida que los ataques de EE.UU. e Israel arrecian sobre Irán y este asfixia al enemigo desde el centro neurálgico sobre el que ahora gira su estrategia: bloquear el suministro de petróleo no solo con el cierre fáctico del estrecho de Ormuz, sino también con la amenaza a la infraestructura de crudo y gas de los países del golfo Pérsico.