Según Geovani Diez, presidente del Gremio de Transportes de Carga y Logística del Perú & América (GTL) existen cerca de 12 mil camiones cisterna que transportan gasolinas y diésel, que funcionan con GNV, pero que han quedado paralizados, debido al racionamiento que dispuso el Gobierno, que los excluyó del suministro priorizado.Javier Marchese, presidente de la Unión Nacional de Transportistas de Carga en Camiones (UNT-PERÚ), refirió a Gestión que existen en general camiones a GNV paralizados en las carreteras por no poder repostar ese combustible, en tanto los que consumen diésel han visto incrementos en su precio en cerca del 50%. Esta situación, anotó, ha llevado a que algunos transportistas hayan tenido que trasladar ese sobrecosto en el consumo de combustibles, a sus fletes de transporte de carga, los mismos que, calculó, pueden haberse incrementado entre 20% y 25% desde que comenzó la crisis. Frente a esta situación, Marchese refirió que, a diferencia de los taxistas que usan GNV, que han solicitado bonos al Gobierno, ellos lo que están reclamando al Poder Ejecutivo, es que se les devuelva el 70% del valor de los peajes que pagaron a las concesiones viales durante el año 2022 -que ya lo habían solicitado desde antes de la emergencia energética- para compensarles de las pérdidas que vienen sufriendo.