La rotura del ducto que lleva el gas natural desde Camisea en Cusco, hasta la costa del país provó una crisis que ha golpeado al sector transporte y el consumo diario de los peruanos, crisis que pudo ser aún más severa si no existieran centrales hidroeléctricas que abastecen de energía a los peruanos. Dos de ellas son las más importantes: Chaglla (huánuco) y Cerro del Águila (Huancavelica). Su construcción fue proyectada en 2008, ante el riesgo real de desabastecimiento eléctrico, como parte del Plan de Promoción Privada para Centrales Hidroeléctricas.Entre 2010 y 2011, ProInversión se encargó de convocar a licitación y fue la Empresaa de Generación Huallaga, subsidiaria de la brasileña Odebrecht, la que se adjudicó el proyecto Chaglla con una inversión de US$ 1,200 millones.