Mientras se vienen formando interminables colas en los grifos donde por horas se comienza a vender GLP en Lima y Callao -a un precio elevado que supera los S/ 15 el galón- y la gasolina se encarece cada vez más, pudiendo llegar incluso a los S/ 30, la premier Denisse Miralles parece una simple espectadora.Una manera inmediata de paliar la crisis, para regular el mercado, sería poner a operar a Petroperú, aunque esta vez se convierta en una especie de mal necesario.Irónicamente, hemos podido conocer que hay unos cinco buques abastecidos con crudo en el norte del país y otros tantos con gasolina esperando desde hace varios días. Lamentablemente, ese combustible no puede ingresar al mercado nacional debido a que Petroperú no tiene dinero para pagarlo.Y como la estrategia de la ahora premier sería “ahogar” a Petroperú para venderla por sectores, todo haría suponer que prefiere dejar que falte combustible en el país con tal de no utilizar la capacidad operativa de la petrolera estatal.El presidente de la Asociación de Plantas Envasadoras de Gas, Abel Camasca, plantea al Gobierno incorporar la producción de Petroperú, porque no hay combustible más caro que el que se tiene y no se utiliza, sobre todo en momentos de emergencia.