La deflagración en Camisea no solo ha generado una crisis de GNV sino también política. Fuerza Popular y Avanza País, dos bancadas fuertes del Congreso, han condicionado su voto de confianza al recién nombrado gabinete ministerial de Denisse Miralles porque consideran que su gestión ante la escasez de gas no es la correcta.Keiko Fujimori fue la primera en anunciar su postura. Durante una entrevista a Latina, informó que la bancada naranja no dará el sí si es que Miralles no elimina la suspensión de clases presenciales en Lima y Callao, medida que consideró "facilista" y que "no ayuda a resolver el problema"."Eso es lo que ocurre cuando tenemos un gobierno de izquierda, que no solo no sabe manejar la emergencia sino lo que es peor, la empeora. ¿Qué tienen que ver los niños en medio de esta crisis energética?", manifestó y añadió que el "90% de los niños van a la escuela caminando" por lo que no tienen ningún sentido ordenar la virtualidad.