UN SOLO DUCTO PARALIZA AL PAÍS Y EXPONE LA FALTA DEL GASODUCTO SUR PERUANO
8 de marzo de 2026

Hoy domingo 8 de marzo se cumple una semana desde que se rompió la tubería que transporta el gas natural desde Camisea (Cusco) hasta Lima, sin conocer el diagnóstico real. El siniestro ha paralizado robustos sectores económicos y golpeado el bolsillo de la gente. Si hubiera una guerra entre Perú y Chile, el país sureño sabría dónde atacar y detener a la nación en un solo instante.Un siniestro de esta magnitud, frente al cual el Gobierno recién dimensionó al quinto día con medidas pandémicas, ha desnudado la fragilidad del sistema energético peruano, que depende de un solo ducto para abastecer a casi el 50% de la generación eléctrica nacional.La voladura del ducto operado por la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), con un accionariado mayoritario del fondo estadounidense EIG, significa para los expertos consultados, la falta de planificación de largo plazo, particularmente, la ausencia de infraestructura alternativa como el Gasoducto Sur Peruano, la promesa postergada que llevaría el gas de Camisea desde Cusco hasta, Apurímac, Arequipa, Puno, Moquegua y Tacna.(Edición domingo).