La escasez de gas natural vehicular (GNV) en el Perú ha llevado a algunos conductores a tomar decisiones que resultan muy peligrosas. Una de ellas es la de suministrar gas licuado de petróleo (GLP) a sus unidades que están acondicionadas para recibir GNV. Una consecuencia de esa acción es que, en los últimos días, varios vehículos quedaron envueltos en llamas por usar un combustible que no les corresponde.