Aproximadamente 500 personas de diversas comunidades se han visto afectadas por el humo y el gas liberado tras la deflagración ocurrida en el ducto de líquidos del gas de Camisea, informó el teniente gobernador del asentamiento rural Kitaparay, Abraham Taracaya.Son 60 familias pertenecientes a distintas comunidades del valle del bajo Urubamba las perjudicadas por el accidente ocurrido en la localidad de Megantoni, Cusco, indicó, en declaraciones a TV Perú.Señaló que las emanaciones de gas natural y el humo generado por la deflagración que se dieron durante los dos días siguientes a la explosión, generaron en la población vómitos y dolores de cabeza.