8 MILLONES DE HOGARES SUFRIRÍAN ALZA DEL BALÓN DE GAS
4 de marzo de 2026

El Perú enfrenta una crisis energética a raíz de la deflagración en el ducto (tubería) de Camisea, registrada en la selva de Cusco y operada por la empresa privada Transportadora de Gas del Perú (TGP). El siniestro ha reducido drásticamente el suministro de gas natural y paralizado el transporte de líquidos de gas natural (LGN), insumo fundamental para producir Gas Licuado de Petróleo (GLP), que a su vez es un combustible esencial para los balones de cocina y millones de conductores.El golpe más inmediato recae sobre el GLP, insumo que utilizan las plantas envasadoras para llenar los balones de gas doméstico que consumen las familias peruanas.Más de 8 millones de hogares dependen del balón de gas, especialmente fuera de Lima, donde el gas natural por ducto no llega. De los 34 millones de peruanos, 2 millones tienen acceso a gas natural domiciliario; el resto depende del GLP. En provincias, el impacto podría ser más severo.