En agosto de 2004 se inició la producción en el Lote 88 de Camisea y se empezó la era del gas natural en el país. El hecho tuvo como principales clientes a las generadoras de energía eléctrica y permitió que se tengan tarifas muy competitivas. Los industriales también se beneficiaron. Paulatinamente se incorporaron los clientes residenciales y comerciales. Luego se impulso, mediante programas especiales, la incorporación de los vehículos menores (autos, principalmente), entre ellos los taxis.Ahora, la interrupción del transporte del gas natural -desde Cusco a Lima-, por un incendio en el gasoducto, ha generado una gran incertidumbre en el país. Y es que se ha restringido el abastecimiento de gas natural de las generadoras térmicas, de las industrias y de los vehículos menores (GNV). Ante ello, pocos son los camiones de carga. De todos, los más perjudicados son unos 350 mil vehículos menores, principalmente taxis, de los cuales 300 mil están en Lima y Callao. Sus conductores están viviendo una pesadilla porque el combustible se hizo humo en los grifos.Al respecto, el gerente de estudios económicos y estadísticas de la Asociación Automotriz del Perú ( AAP), Alberto Morisaki, señaló en Canal N que dicha restricción puede afectar a 1.3 millones de personas en el país.