Gran incertidumbre y malestar ha generado entre los choferes la decisión del Ministerio de Energía y Minas (Minem) de restringir desde ayer, en Lima y Callao, la venta de combustible GNV a vehículos menores, como taxis, en grifos y estaciones de servicio. Esta medida también incluye a vehículos de carga, coasters, mototaxis y autos particulares. ¿La razón? Una fuga de gas y posterior deflagración, ocurrida el último domingo, a la altura de la zona KP43 del sistema de ductos de Transportadora de Gas del Perú (TGP), ubicado en el distrito cusqueño de Megantoni, provincia de La Convención.Dicha cartera ha establecido como prioridades el abastecimiento de GNV para consumidores residenciales y comerciales, así como el transporte público masivo de pasajeros cuyo único combustible de uso sea el GNV, por ejemplo, los buses del Metropolitano. Ello como parte de la declaratoria en emergencia del suministro de gas natural hasta el 14 de marzo.El Comercio recorrió algunos grifos de la capital y pudo observar una situación poco alentadora: papeles pegados que indicaban sobre la restricción a la venta de combustible GNV a vehículos menores, colas de taxis que pugnaban para que sean abastecidos y el descontento de conductores, en su mayoría taxistas, quienes lucían molestos e indignados por esta decisión.