El Perú ha demostrado históricamente una gran capacidad de resiliencia económica. Venimos de un 2025 con señales positivas de crecimiento y considero que esa tendencia puede mantenerse en la medida en que se continúen generando condiciones adecuadas para la inversión, tanto pública como privada, señala Claudia Torres, CFO de Antamina.Sectores estratégicos como la minería han sido pilares fundamentales para la estabilidad macroeconómica del país, y su dinamismo es clave para sostener el desarrollo. En contextos electorales es natural que exista mayor cautela, pero más allá del ciclo político, lo determinante es que se mantenga un marco de estabilidad jurídica, predictibilidad regulatoria y apertura a nuevos proyectos. Cuando estas condiciones están presentes, el Perú sigue siendo un destino atractivo para la inversión de largo plazo.Sí, el sector minero tiene un potencial significativo para impulsar mayores inversiones y contribuir de manera decisiva al crecimiento del país. El Perú cuenta con una cartera relevante de proyectos, una posición geológica privilegiada y minerales que serán clave en la transición energética global. Si se mantienen las condiciones de estabilidad, predictibilidad y reglas claras, el sector puede seguir siendo uno de los principales motores de inversión y generación de empleo formal.