Para la mayor parte de los CEO en Perú, la relación con la Sunat ha pasado de ser un tema de cumplimiento a una prioridad estratégica de gestión de riesgos. El último sondeo realizado por el SAE de Apoyo Consultoría revela que la fiscalización tributaria es hoy percibida como más litigiosa y arbitraria.Específicamente, para el 90% de las empresas en el país, la variable tributaria ha pasado de ser un costo de cumplimiento a un factor de incertidumbre que compromete la viabilidad financiera.En opinión de la firma consultora, esta percepción se fundamenta en una imprevisibilidad que obliga a que las empresas deban estar blindadas contra interpretaciones administrativas que ignoran la dinámica de los negocios.