Aunque la nueva primera ministra, Denisse Miralles, ha rechazado ser parte de la "cuota" de un partido político en el Consejo de Ministros, el entorno de Hernando de Soto ha apuntado a César Acuña, líder de Alianza para el Progreso, como la persona que trabó la juramentación del economista como jefe del Gabinete y el ingreso de su equipo al Ejecutivo.De Soto ha referido que al interior del gobierno de José María Balcázar ha visto presencia de Alianza para el Progreso (APP) y también del cerronismo. Incluso, en declaraciones ayer a RPP, afirmó que tiene "un par de decenas de llamadas registradas" de parte de Acuña Peralta desde el momento en que fue anunciado como posible primer ministro. Sin embargo, remarcó que no le contestó "una sola llamada" ni a él ni a los representantes de otros partidos políticos, porque su idea era dar una imagen de "independiente".El economista explicó que su plan era realizar una primera renovación del Gabinete, porque "no era posible sustituir a todos", y luego otra, después de un tiempo de evaluación un poco más largo. "Creo que sus intenciones son buenas, pero evidentemente, pues, lo han presionado y ha tenido que ceder", acotó al referirse a Balcázar.