Fue un día de vaivenes, incertidumbre, cubileteos y cálculos políticos que se selló con una juramentación ministerial deslucida y a puerta cerrada en Palacio de Gobierno. No hubo acceso a la prensa. En su sexto día de mandato, el congresista José María Balcázar, encargado de la Presidencia de la República, pudo finalmente tomar juramento a su primer gabinete, pero no el que ofreció con el economista Hernando de Soto a la cabeza, sino otro sacado de bajo la manga presidido por Denisse Miralles, quien se venía desempeñando como ministra de Economía y Finanzas en el gobierno de José Jerí.Ya las cosas parecían avanzar en medio de tumbos muy temprano en la mañana. Pese a haberse anunciado con relativa anticipación, el domingo, que la juramentación se llevaría a cabo ayer, al mediodía no había información alguna sobre la hora de la ceremonia.Fue entonces que mientras los periodistas se congregaban en las afueras de Palacio surgieron rumores de que De Soto ya no asumiría el premierato ante la negativa de Balcázar a darle algunos cupos dentro del gabinete. Fuentes de Perú21 confirmaron estos desencuentros que alejaban de la juramentación al economista y así lo informó este diario.