Minutos antes de aterrizar en Puerto Maldonado, conocida como la capital de la biodiversidad del Perú, el paisaje se vuelve verde. Debajo, la imponente selva. Es el corazón de la Amazonía peruana, en Madre de Dios. La atraviesan varios ríos, grandes y caudalosos, que, a falta de carreteras, conectan entre sí a múltiples poblados y comunidades nativas.Sin embargo, a lo largo de estos y otros cauces Amazónicos pueden verse los estragos de las actividades humanas: veintidós ríos impactados por la minería ilegal en 32 distritos de Loreto, Amazonas, San Martín, Huánuco, Ucayali y Madre de Dios, según un estudio de Unidos por el Bosque de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS)-Perú.