Pese a la incertidumbre política del año pasado, la economía peruana se mostró sólida. Es así que no solo la actividad productiva mostró un crecimiento mayor a lo esperado (3.4%), sino que la inversión privada se hizo presente con un avance del 10%, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Dicho resultado es el más alto desde 2021 (37.38%), aunque en esa época se registró un rebote por la caída de 2020 (-16.48%). Solo en el último trimestre de 2025, este indicador mostró un repunte con un incremento del 10.1%, impulsado por la expansión de dos dígitos de las inversiones no residenciales, sostenida por el fuerte avance del desembolso minero (que se habría elevado en 24.3%).(Edición sábado).