Quince días antes de colocarse la banda presidencial, José María Balcázar Zelada visitó las instalaciones del penal Barbadillo, en Ate, para reunirse con el exmandatario Pedro Castillo. Fueron casi dos horas de conversación entre el entonces legislador de Perú Libre, las cuales excedieron el reglamento del horario de visita en el penal presidencial.Según el cuaderno de visitas, al que accedió la Unidad de Investigación de El Comercio, el ahora presidente llegó a Barbadillo el pasado martes 3 de febrero y registró su asistencia como una labor de "fiscalización". El registro marcó su entrada minutos antes de las 5 p.m., y su salida, a las 6:51 p.m., pese a que el horario de atención culminó a las 4 p.m. Además, la cita ocurrió en un día no autorizado por el INPE, pues, según el cronograma oficial, Pedro Castillo puede recibir visitas los sábados. A excepción del horario de visita de sus abogados defensores.(Edición sábado).