El cerronismo ha retornado al poder. Y de la mano de algunos aliados insospechados. La izquierda, Podemos Perú, Alianza Para el Progreso (APP) y un sector de Somos Perú eligieron a José María Balcázar como el flamante presidente del Congreso, lo que en la práctica lo convirtió en el nuevo presidente de la república. Balcázar obtuvo 64 votos frente a los 46 de respaldo que tuvo María del Carmen Alva, expresidenta del Parlamento. La acciopopulista tuvo el apoyo de su bancada, de Fuerza Popular, Renovación Popular, Honor y Democracia y un sector de los no agrupados. Pero hubo mucho más en juego. Balcázar habría prometido indultar a Pedro Castillo, aunque la figura a aplicar sería más cercana a una gracia presidencial. Coincidentemente, ayer jueves 19 se publicó en el diario El Peruano la nueva normativa de la Comisión de Gracias Presidenciales. Al cierre de edición, y aunque el vocero de Perú Libre lo ha negado, el abogado de Castillo ya ha solicitado el trámite, poniendo el tema sobre la mesa. También estaría en cuestión otorgarle el salvoconducto a Betssy Chávez. Además, Balcázar obtuvo el apoyo de Podemos (11 votos), partido que se ha inclinado hacia la izquierda para ganar el voto castillista. En la misma línea, APP (14 votos) decidió apoyar al perulibrista, pero a cambio de mantener la cuota de poder en el Ejecutivo, léase Essalud, y sectores de los ministerios de Vivienda y Trabajo. Fuentes cercanas a María del Carmen Alva critican que la candidata ya habría tenido sus cartas para un eventual gabinete de Acción Popular. Siguiendo esa lógica, Alva no garantizaba cierta predictibilidad y continuismo para ciertas cuotas de poder en el Congreso.