La elección de José María Balcázar como nuevo presidente encargado ha despertado la esperanza de dos condenados golpistas por recuperar su libertad: el expresidente Pedro Castillo y la expremier Betssy Chávez. Ambos fueron sentenciados a 11 años de cárcel por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. El primero cumple la pena en la prisión de Barbadillo; mientras la segunda se encuentra asilada hace tres meses en la residencia diplomática de México en Lima.Pero también han sido cercanos al hoy jefe de Estado. Castillo, por un lado, conoce a Balcázar porque este fue abogado de rondas campesinas, gremio con el que se identifica el docente chotano. Además, integraron el partido Perú Libre, misma situación que Chávez, quien ha sido compañera de bancada del ahora gobernante.Ayer por la mañana, el presidente declaró en RPP que nadie le había pedido el indulto de Castillo Terrones y que, por tanto, no estaba en su agenda ver ese asunto.Y como si esas palabras fueran una invitación, horas después, el sentenciado hizo llegar a Palacio de Gobierno, a través de su abogado Walter Ayala, su solicitud para acceder a la gracia presidencial.En el documento, al que accedió Perú21, el profesor indica que es "víctima de un proceso judicial" y de una "persecución política" que lo ha llevado a ser detenido y enjuiciado.