El país ha empezado a escribir desde ayer otro capítulo más en la convulsionada historia democrática de su última década. Y lo ha hecho con esa misma agitación con la que escribió sus últimas páginas sombrías y desde un mismo escenario: el Congreso, que anoche le ha devuelto el poder a la izquierda radical, a esa izquierda que comandada por Vladimir Cerrón llevó al poder al golpista Pedro Castillo.José María Balcázar, el congresista defensor del matrimonio infantil se ha convertido en el nuevo presidente de la república para los próximos cinco meses; el octavo desde 2016, el cuarto en este quinquenio que había empezado, precisamente, con un representante del lápiz del hoy escondido Vladimir Cerrón. Con 64 votos, Balcázar le ha ganado la elección a María del Carmen Alva, la representante de Acción Popular que alcanzó la adhesión de 46 de sus colegas en la decisiva segunda votación en la que las bancadas de Alianza para el Progreso (APP), de César Acuña, y de Podemos Perú, de José Luna Gálvez, terminaron inclinando la balanza para el retorno izquierdista al sillón de Palacio y entregándole el país al prófugo.