Por César Puntriano, socio del Estudio Muñiz.La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) ha identificado dos problemas públicos relacionados con la inspección laboral, que ameritarán un análisis por parte de dicha institución para definir cómo solucionarlos. Para ello ha elaborado una "agenda temprana", planteando como fecha tentativa de solución al mes de noviembre del 2027.No existe certeza del detalle de los problemas públicos identificados por la Sunafil ni tampoco si serán abordados de manera objetiva y siquiera solucionados, pero resulta interesante darle una mirada a la agenda temprana y reflexionar sobre los mencionados "problemas". Antes de ello pongámonos en contexto, el Perú tiene una tasa de informalidad laboral altísima, más del 70% de la PEA, la Sunafil cuenta con menos de 1,000 inspectores a nivel nacional, y no se enfoca en el sector informal, es decir, aquél en el que los trabajadores no están registrados en planilla, no acceden a beneficios laborales, a seguridad social ni mucho menos a seguridad y salud en el trabajo. La inspección, por limitaciones presupuestales y técnicas, solo alcanza a la minoría de trabajadores en el país. Y por ello no deja de llamarnos la atención que no se considere a la informalidad como parte de estos problemas.El primero de los problemas identificados por la Sunafil se refiere al incumplimiento de los empleadores del deber de colaborar con la inspección del trabajo, obstaculizando que las actuaciones inspectivas cumplan su finalidad. Dice la Sunafil en la agenda temprana que, entre el periodo 2022-2025 se registraron un total de 76,678 actas de infracción relacionadas con incumplimientos a la labor inspectiva.