Una vez más, el cinismo y la demagogia de este Congreso poniendo en aprietos a la economía peruana por su insaciable angurria electoral. Como si el país no tuviera suficiente con los problemas de seguridad ciudadana que afronta.El deterioro de las finanzas públicas ha generado la preocupación tanto del Consejo Fiscal como de no pocos analistas. Consultado por Perú21, el experto Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), alertó que el manejo fiscal se podía convertir en un problema grave hacia la segunda mitad del año.Explicó que una encuesta del IPE daba cuenta de que dos de cada tres economistas dudaban de que el próximo gobierno pudiera cumplir con los límites de déficit y gasto para este año. Y si se le suman las promesas de campaña, la estabilidad macroeconómica del país, pilar fundamental para el crecimiento y la salud económica, las cosas iban a ponerse color de hormiga."El siguiente gobierno va a encontrar que cumplir con la meta de déficit de 1.8% del PBI será un objetivo tremendamente retador, si no imposible", sostuvo por su parte Alonso Segura, presidente del Consejo Fiscal.Y es que la desidia del gobierno de no observar normas que vulneran la disciplina fiscal va a hacer que el gobierno que asuma en julio se encuentre prácticamente atado de manos para ejecutar cualquier plan de desarrollo o de infraestructura debido a que las finanzas públicas estarán en rojo.No podemos olvidar que el actual mandatario es producto de las alianzas políticas del mismo Congreso que promueve estas normas irresponsables, con lo que tampoco es mucho lo que se podía esperar de este Ejecutivo.