A diferencia de otros puertos del mundo, el de Chancay ha logrado en forma acelerada -a menos de un año de su puesta en operación comercial en junio pasado- lo que a muchos les toma varios: convertirse ya en un hub o concentrador de la carga regional, una de las metas de su operador Cosco Shipping Ports Chancay.Ese rápido crecimiento se logró por la conexión directa que implementó, a su vez, la línea naviera Cosco Shipping Lines entre el puerto de Chancay y el Asia, y a las rutas alimentadoras (feeders) entre ese terminal y puertos de países vecinos.Pero más allá de empezar a cumplirse los objetivos de esa empresa, y a su vez del Gobierno chino, en su fin último de concretar su proyecto global de "la Franja y la Ruta" en esta parte del mundo, la pregunta es en qué medida está beneficiando al Perú.El estudio "Puerto de Chancay en su primer año, Conectando al Mar ¿De Espaldas a la Ciudad?", que realizó la Universidad del Pacífico (UP) sobre el desempeño de ese terminal portuario, permitió observar algunas luces sobre este tema. Pero, también mostró los riesgos alrededor.Durante su exposición sobre el estudio, Omar Narrea, investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-pacífico de la UP observó que existen aún retos por resolver para facilitar las rutas de acceso de carga de exportación o despachar mercancías de importación, hacia y desde ese terminal portuario, o de los servicios locales que requiere para su crecimiento.