La difusión de fotografías de la requisa realizada en el penal de Barbadillo el último fin de semana no pasó desapercibida. El operativo, ejecutado por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) con agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Nacional, se presentó como una acción de fiscalización frente a presuntos privilegios que gozarían los expresidente que purgan prisión como Martín Vizcarra, Pedro Castillo, Ollanta Humala y Alejandro Toledo.Sin embargo, periodistas y abogados señalaron que se trató de una maniobra con la finalidad de desviar la atención de las recientes polémicas que rodean al presidente interino, José Jerí, como sus reuniones clandestinas con empresarios chinos y las presuntas contrataciones irregulares tras visitas nocturnas al Palacio de Gobierno por parte de señoritas.