Perú descendió del puesto 94 al 130 en el índice de Percepción de la Corrupción entre 2020 y 2025, con una puntuación de apenas 30 sobre 100. Esto lo ubica entre los países peor evaluados de la región, por debajo de la media de las Américas, que es de 42 puntos, y al nivel de naciones como Kenia, Egipto y Azerbaiyán.El informe de Transparencia Internacional indica que esta caída refleja un retroceso estructural en las instituciones públicas y en el sistema democrático. La clasificación actual define a Perú como una "Democracia Imperfecta", debido a la captura de organismos clave y la erosión de los controles que deberían garantizar la rendición de cuentas.