Lo que mal empieza, mal acaba, señala un refrán milenario. En el caso de la frustrada nueva Carretera Central, lo malo existía desde antes de que el gobierno de Francisco Sagasti acordara impulsar un proyecto con su símil de Francia.En el año 2019, Egis Avia había tenido que pagar una multa millonaria en Argentina, por malas prácticas. Un año después, el Banco Mundial decidió cerrarle cualquier crédito, por "prácticas corruptas y fraudulentas" en dos proyectos de la India.Sabiendo todo eso, el 27 de mayo de 2021 la gestión del miembro del Partido Morado, por medio de su entonces ministro de Transportes, Eduardo González, firmó un "Memorándum de Entendimiento". Por el lado galo lo hizo Marc Giacomini.Esto daba inicio a un PMO Project Management Office (Oficina de Gestión de Proyectos). Este debía dirigir y controlar cómo se gestiona para que se construya bien. Pero, a pesar de los rimbombantes anuncios sagastianos, todo iba a salir mal.(Edición domingo).