La campaña de Carlos Álvarez, candidato presidencial de País para Todos, todavía no ha arrancado con la fuerza que quisieran en el interior de su partido por dos motivos: la agenda del actor cómico, que aún tiene que cumplir con shows pactados con anterioridad a la elección general, y la falta de financiamiento. Por ahora, los discursos del postulante en redes sociales (con imitaciones incluidas) superan a los ofrecidos en las plazas.Álvarez-tras sumarse al partido que preside Vladimir Meza, exalcalde de Huaraz- ha logrado formar un círculo de confianza que tiene dos niveles [ver infografía]. En primero, se encuentran, además de Meza, Delsy Romero Álvarez, secretaria general de País para Todos; Juan Sheput, exministro de Trabajo; y Julia Príncipe, exprocuradora en contra del lavado de activos. También está Raúl Dávila, productor y mánager del actor cómico desde hace casi 30 años.(Edición domingo).