La crisis presupuestal de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) estaría por tocar un nuevo fondo. La suspensión de un grupo de obras, heredadas de la extinta Autoridad Para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), sigue generando estragos para la entidad, que recién tiene 2 años de existencia.Mario Ríos, vocero de la entidad, comentó a Gestión que, tras congelar el avance de obras de defensas ribereñas a finales del 2025, ya han recibido más de 50 demandas de contratistas que podrían derivar en arbitrajes si no se resuelven a la brevedad.