Por Richard Arce.Todos en el país tenemos que estar conscientes de que es la minería ilegal la que va a marcar la agenda política, con miras a las próximas elecciones, puesto que va a ser un actor determinante para los resultados electorales. Ya lo estamos viendo con la cantidad de dinero que están invirtiendo en campaña y sobre todo por el copamiento de candidaturas con personajes altamente cuestionados que están involucrados en la minería ilegal. Esto se puede corroborar fácilmente con el registro que se ha hecho de los candidatos que tienen un Reinfo o que han sido suspendidos.Esto quiere decir que la minería ilegal quiere copar el principal poder del Estado, porque desde el Congreso se pueden hacer leyes con nombre propio para favorecer a una economía ilegal, sabiendo las implicancias que tiene y lo que origina colateralmente. Cuando estas economías ilegales salen a flote, hay extorsiones, sicariato, asesinatos, trata de blancas y dinero mal habido para sostener a las organizaciones criminales.Es evidente también que sus tentáculos van a llegar hasta tener un brazo político, que pueda garantizar la impunidad de sus acciones, sabiendo que desde el poder se pueden manipular las leyes y el principio de autoridad para favorecerles.