La expremier castillista Betssy Chávez lleva tres meses asilada en Lima bajo la protección del Gobierno mexicano. No puede salir de la residencia diplomática por el riesgo de ser detenida, pero eso no le ha impedido hacer campaña a favor de su madre Herminia Chino, quien postula al Senado con el cuestionado partido Podemos de José Luna Gálvez.Chávez pretende pasar como víctima tras ser condenada, en noviembre de 2025, a 11 años de cárcel por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022 que lideró Pedro Castillo.Su progenitora, por su parte, sostiene su campaña política en la misma idea: buscar la libertad plena de Betssy Chávez. Una simbiosis familiar.