El ministro del Interior llegó a la Comisión de Fiscalización del Congreso con el libreto aprendido y casi repitiendo todo lo ya dicho por el presidente José Jerí en sus tres distintas versiones sobre la reunión no declarada con el empresario chino Zhihua Yang aquella noche del pasado 26 de diciembre y a la que él también acudió. Vicente Tiburcio reiteró ante ese grupo de trabajo que "no existió ninguna conversación ni acto irregular" durante la cena a la que fue invitado por el mandatario en un chifa de San Borja; que la reunión fue ocasional, que duró una hora y media, que no conocía a Zhihua Yang ni sabía que este era empresario. El ministro no contó si la comida estuvo buena, pero sí que debe haberle gustado mucho, pues confesó que "un día posterior" a esta reunión -debe entenderse que el 27 de diciembre- volvió al chifa con su familia y un grupo de amigos. Una confesión a medias, pues Tiburcio no señaló si esa cena íntima la pagó él o fue una gentil invitación que le hizo ese empresario chino que acababa de conocer la noche en que se apareció con Jerí.A su salida de la comisión, sin embargo, rectificó su versión inicial, aclaró que se equivocó, que fue al chifa con su familia y amigos el sábado 3 de enero y no el 27 de diciembre. El titular del Mininter hizo la precisión, dijo, para evitar otro tipo de interpretaciones.