La Unidad de Investigación de El Comercio ha revisado los perfiles tributarios de los aspirantes de todos los partidos a una curul en el próximo Parlamento y ha detectado que al menos 32 de ellos arrastran deudas con la Sunat que ya han pasado a la condición de coactivas. Es decir, que pueden ser cobradas por la referida entidad de manera forzosa y sin autorización judicial previa; incluso bajo la modalidad de embargo de cuentas o propiedades. Una situación particularmente reprobable en ciudadanos que pretenden obtener el respaldo de sus pares en las ánforas para representarlos, tanto por el hecho de que no constituyen precisamente modelos de conducta para sus eventuales votantes, como la ironía de que están dispuestos a gastar dinero en sus campañas, pero no en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.