Por Alfredo Thorne. En las últimas semanas, el BCR ha aumentado sus compras de dólares. Hasta el 29 de enero, las reservas netas han aumentado en US$5.000 millones, cerca de la mitad de los US$11.200 millones que incrementaron en todo el año pasado. Sin embargo, lo más notable han sido sus compras en la mesa de negociación, que han llegado a US$3.384 millones, bastante más que los US$153 millones registrados al 7 de enero. También ha intervenido con derivados en el swap cambiario. Aunque el BCR en sus comunicaciones ha dicho que sus intervenciones solo buscan reducir la volatilidad cambiaria y no el nivel, los montos en la mesa de negociación vienen siendo muy significativos. Lo sorprendente es que el tipo de cambio, en lo que va del 2026, se ha mantenido plano en torno a S/3,33 por dólar, una tendencia apreciadora que se viene observando desde abril del año pasado. Esta tendencia se debe, entre otros factores, al fuerte superávit en la balanza de pagos. Según estimados del propio banco, esta debería cerrar 2025 en US$6.800 millones y 2026 en US$5.900 millones. Del aumento de las reservas, uno podría argumentar que el BCR está comprando este excedente de dólares. De hecho, la mayor cantidad proviene de compras directas: US$5.900 millones, y solo US$244 millones del sistema financiero. La apreciación cambiaria, producto de este exceso de dólares, nos está ayudando a mantener la inflación baja, muy por debajo de la meta del 2% del BCR. (Edición domingo)