La lucha contra la corrupción y la reforma del sistema de justicia aparecen como ejes transversales en casi todos los planes de gobierno de los partidos y alianzas que compiten en las elecciones generales de abril. Desde la apuesta por un uso intensivo de la inteligencia artificial hasta propuestas de muerte civil, megapenales e incluso la aplicación del polígrafo a altos funcionarios, las promesas son variadas, aunque varias de ellas provienen de partidos que han tenido responsabilidad directa en el bloqueo o debilitamiento de reformas durante los últimos años.